¿Qué es el Hemp? : una planta llamada Cannabis Sativa.
¿Qué es el canabis?: Es la más duradera de las matas de Hemp, una fibra resistente. Se usó para velas navieras, semillas para alimento, pulpa para combustible y hacer papel; el aceite de las semillas como base de pintura y barniz. La medicina esta en la resina de las hojas.
¿De donde viene la palabra Marihuana? México. Se hizo popular en 1930, se la daban a los soldados como medicina.
¿Cómo se usa el hemp en medicina? Tiene miles de usos posibles. “Panacea” (todo lo cura) Esclerosis múltiple, tratamiento de cáncer, SIDA (y tratamiento del SIDA), glaucoma, depresión, epilepsia, migraña, asma, pruritis, esclerodoma, dolores severos, distonia, insomnio, como desinfectante, herpes, náuseas, etc.
¿Es dañina para las células? NO. El D.A.R.E el programa antidroga mas popular, dice que la marihuana “puede impedir la receptividad de la memoria y la toma de decisiones destruyendo las células del cerebro”. Lo cierto es que nunca ha habido un estudio que lo demuestre, incluso su uso fuerte.
¿Cómo hace su efecto? La “M” tiene un químico muy parecido a otro que tenemos en el cerebro. Este químico presiona botones en el cerebro llamado “receptores” y le hace cosquillas a las células. El alcohol también lo hace, pero matándolas.
¿Se muere alguien por fumar “M”? : NO.
¿Se puede tener una sobredosis de “M”? NO.
¿Conduce la “M” a otras drogas más fuertes? NO, al contrario, se usa para eliminar la adicción al crack y el uso de otras porquerías mas fuertes.
¿Es peor fumar tabaco que “M”? Sí. La M no es adictiva físicamente, como el tabaco. Los fumadores de “M” no encadenan el humo y por esto fuman menos. La “M” contiene THC, el THC es bronco dilatador, abre las vías de los pulmones, esto ayuda a remover el humo y el polvo de los pulmones, la nicotina hace exactamente todo lo contrario. La marihuana es reforzadora, porque uno se siente bien y quiere hacerlo de nuevo, pero nada más eso. La cafeína, nicotina y el alcohol son físicamente adictivas y sin embargo son legales...

Limalh

Fuentes: Universidad Nacional de Periodismo
Revista “En Voz Alta N°3”